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Por Miquel Vidal
Los artículos que se representan en este nuevo boletín reflexionan y describen realidades de región,-Europa-, de país,-Chile-, de tipo de empresa, -empresa de inserción social por el trabajo-, en España que actúan en la Economía Social y/o Tercer Sector. En definitiva, a continuación, una vez más tengo el placer de presentar un nuevo boletín, basado en la internacionalización, multiculturalidad y multidisciplinariedad de los autores. Social Economy and Social Enterprise, on the challenges behind two lebels. Se inicia con la aportación de Adalbert Evers, profesor de Política Social en la Universidad Justus-Liebig en Guissen, Alemania y miembros fundador de la Red de Investigación EMES. El Profesor Evers aborda temas capitales en su intervención. Cada uno de estos temas podría suponer toda una tesis doctoral. El primer tema que aborda son las ventajas positivas de promover y fortalecer una economía plural. Para Adalbert es muy importante que una sociedad y su tejido económico este compuesto por distintas formas organizativas de naturaleza y de significado distinto Es clave que exista un sector publico fuerte y eficiente, es importante que existe un sector de gran, pequeña o pequeñísimas iniciativa empresarial convencional pero también es muy importante para la solidez del bienestar de un país, de una región la existencia de un fuerte sector de Economía Social y/o de Tercer Sector,- Adalbert prefiere hablar de Tercer Sector-, que complemente y trabaje en alianza estratégica con los sectores público y privado convencionales. La segunda línea de razonamiento que desarrolla el Prof. Evers es que si bien es cierto que el Tercer Sector está compuestos de diferentes iniciativas procedentes de diferentes sectores sociales, - como por ejemplo los trabajadores y sus cooperativas de ayuda mutua o la Iglesia y sus políticas de lucha contra la pobreza-, sin embargo, todas estas iniciativas deben identificarse con un único sector, que, por ejemplo, puede ser identificado con el nombre de Tercer Sector y, sobre todo, evitar las divisiones entre ellos, ya que simplemente debilitan sus posibilidades de crecimiento y de complementariedad con los otros dos grandes sectores que componen la actividad publico y privada en una sociedad basada en las reglas de la economía del mercado. En resumen, la división existente en el seno de las organizaciones que no son sector publico y que no son sector privado sólo perjudica a estas organizaciones y beneficia a las organizaciones fuertemente identificadas con sector público o privado convencional. Otra línea de reflexión que plantea el Porf. Evers es que si bien es cierto que algunos dirigentes de las entidades sin ánimo de lucro tienen una cierta alergia a hablar de mercado, de actividad económica, de emprenditorialidad, en la realidad, las esals y las cooperativas, las iniciativas solidarias, las empresas de inserción social por el trabajo etc para alcanzar su misión desarrollan actividades sociales pero también actividades orientadas al mercado; como consecuencia el Prof. A. Evers, - un investigador que no viene del mundo de la economía, viene del mundo de la política social-, invita a los lideres y responsables de las diferentes iniciativas procedentes del Tercer Sector a trabajar en gran coalición a reconocer la actividad económica como una actividad importante para conseguir la misión de estas organizaciones pero, a la vez, para desarrollar una manera de hacer economía y de relacionarse con el mercado distinta a la empresa privada convencional y a las agencias publicas. Es a partir de este punto que el Prof. Evers aprovecha para introducir el concepto de empresa social que nuestros lectores ya están familiarizados para señalar que la empresa social no es un nuevo tipo de organización del Tercer Sector sino una nueva forma de entender la manera de comportarse de las entidades sin ánimo de lucro. Prof. Evers llega a afirmar que lo importante de las organizaciones del Tercer Sector no es que sean entidades que no pueden distribuir beneficios, lo importante es que sean organizaciones que lideren una forma de relacionarse con el mercado y con la sociedad basada en el concepto de multistakeholder donde se establezca un verdadero dialogo de confianza entre las organizaciones del Tercer Sector, las empresas convencionales que apuestan por el desarrollo sostenible y la responsabilidad corporativas y con las agencias públicas instrumentos que han de facilitar la consolidación y fortaleza de nuestros servicios públicos. Para terminar su reflexión Adalbert lamenta que la Comisión de las Comunidades Europeas en sus libros verde y blanco sobre los servicios de interés general no hace mención alguna a las posibilidades que tienen el Tercer Sector de ser un gran actor en alianza estratégica con los otros dos sectores en la prestación de servicios de interés general. En resumen, estamos delante de un artículo que abre importantes líneas de reflexión. Les aconsejo que lo lean detenidamente.
Visión, perspectivas y desafíos del tercer Sector /Sociedad Civil en Chile El segundo artículo que compone el núm. 36 del boletín electrónico del CIES describe el estado actual del Tercer Sector/Sociedad Civil en Chile. Su autora es Teresa Vergara, estudiante de la VI edición del master en Economía Social y Dirección de las entidades sin ánimo de lucro de la Universidad de Barcelona en su modalidad on-line. La lectura del titulo ya plantea la tensión del nombre que queda recogido por Evers en el caso de la región Europa. ¿Cómo identificar a este sector creciente, dinámico, creador de empleo, de riqueza y de cohesión social? Tercer Sector , Sociedad Civil, Economía Social… como ya se ha señalado en otras publicaciones el nombre es una opción política pero es urgente que los lideres del sector unifiquen su marca de identificación; de lo contrario, se dificulta la visibilidad de este nuevo sector de organizaciones cuyos objetivos son diversos pero nunca la maximización de los beneficios y del interés individual. Vergara señala que los ciudadanos chilenos en los últimos 30 años han conseguido direccionar su entorno institucional hacia un sistema democrático de reglas claras y su economía hacia un crecimiento económico. Desarrollo institucional democrático y crecimiento económico duradero basado en las reglas del mercado son condiciones claves para el desarrollo y consolidación de un Tercer Sector autónomo en el país. La crisis de los años treinta facilitó la introducción de las cooperativas agrícolas, de crédito, consumo, tradición de los europeos que se instalaron en estas nuevas tierras, la dictadura militar facilitó la creación de asociaciones políticas de defensa de los derechos humanos y de las libertades democrática. Ahora el Tercer Sector en Chile se encuentra inmerso en un nuevo ciclo de crecimiento basado fundamentado en prestar servicios, sociales, educativos, sanitarios, de desarrollo comunitario y cultural. Nuevas actividades en un país cuya sociedad cada día demanda mayor bienestar social después de un periodo de fuerte crecimiento económico. Sorprende la importancia de los trabajadores voluntarios y sorprende aun más, en relación al modelo de Tercer Sector en Europa, la importancia de la venta de servicios como principal fuente de ingresos de las entidades sin ánimo de lucro en Chile. Refleja que son organizaciones fundamentales orientadas al la prestación de servicios al mercado privado. Muy probablemente, los diferentes niveles de gobierno chilenos en los próximos años se pueden convertir en muy buenos clientes de las ESALs. Si las administraciones públicas se convierten en clientes de las ESALs, en los próximos años, este Tercer Sector va a registrar un fuerte crecimiento de empleo y, por consiguiente, necesidad de profesionalización de sus estructuras organizativas, con el objetivo de garantizar su crecimiento sostenible, tanto en términos sociales como, fundamentalmente, empresariales.
NODUS, programa de inclusión social : caso de alianza estratégica entre las empresas de inserción social por el trabajo El último artículo aborda un ejemplo de alianza estratégica en el ámbito empresarial entre empresas de inserción social por el trabajo en España. Es el Programa Nodus gestionado por la Red Asociación Española de Empresas de Economía Social y Solidaria (AERESS). Es un artículo escrito por Antoni Hurtado en colaboración con Isabel Vidal, los dos miembros del CIES. AERESS es una estructura de segundo grado constituida en el año 1994. En 1997 un grupo de las empresas miembros de esta federación decidieron presentar un proyecto para ser financiado por el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. Este articulo, por primera vez, publica los resultados de esta colaboración. Señalar que CIES ha desempeñado la tarea de ser la secretaria técnica de AERESS y en concreto de gestionar el Programa Nodus. La persona responsable de realizar dicha tarea ha sido Antoni Hurtado. Como consecuencia, se ha solicitado a Antoni Hurtado que con la información disponible realizar un articulo de evaluación de esta colaboración. Isabel Vidal ha aportado la estructura teórica a esta buena practica de colaboración entre empresas, demasiado infrecuente entre pequeñas empresas que actúan muy dispersas en todo el territorio español.
Deseo terminar esta editorial señalando que el boletín electrónico ya alcanza su número 36 gracias a los apoyos de todos los amigos de CIES. Estamos realmente satisfechos. No es fácil la sostenibilidad de un boletín cuyas características principales son la internacionalización de los lectores y de las personas que aportan sus reflexiones así como la multidisciplinariedad y la multiculturalidad de los diferentes artículos que componen los diferentes boletines. 
¡Gracias a todos! Miguel Vidal CIES
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Por Teresa Vergara
Chile, al igual que muchos países a nivel mundial, ha enfrentando en los últimos siglos grandes problemas políticos, económicos y sociales, que han generado una demanda creciente por soluciones que no han podido ser proporcionadas en su totalidad, por el sector público y el sector privado convencional. Desde esta perspectiva, se ha incrementado la conciencia de la sociedad civil que las soluciones a los problemas sociales, no pueden provenir, exclusivamente, de la mano de los agentes públicos y privados con fines de lucro. Es así, como surge un nuevo sector de la economía que proviene del mundo privado, sin fines de lucro y que en Chile es denominado “sociedad civil”, “tercer sector” o “sector sin fines de lucro” y que tiene como objetivo trabajar por el bienestar social de interés común, focalizando sus esfuerzos en cubrir las necesidades sociales insatisfechas. En términos generales, es un grupo heterogéneo de instituciones sin fines de lucro, que al igual que instituciones similares de otros países, está jugando un papel relevante en el desarrollo económico y social del país.
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